Primeras reuniones del curso con tutores y tutoras

Acuarela de una reunión con el tutor sobre altas capacidades: unas manos entrelazadas y otras sujetando un móvil

¿Qué podemos compartir con los profesores de nuestros hijos/as sobre las altas capacidades? 

Estos días muchas familias estáis teniendo las primeras reuniones del curso con tutores y tutoras. Algunas ya conocéis al profesorado de otros años y, en otros casos, toca empezar prácticamente desde cero y volver a contar quién es vuestro hijo o hija. 

Cuando hablamos de altas capacidades, creo que estas primeras reuniones son importantes. No solamente para hablar de las medidas que pueda necesitar el niño o niña o de su PAP, sino para algo que para mí está incluso antes: que la persona que va a acompañarle durante este curso pueda conocerle un poquito mejor. Sí, a veces hay un componente de suerte.

Pero también es cierto que cada vez conozco a más profesionales comprometidos con ofrecer una respuesta educativa ajustada a la diversidad del alumnado, a pesar de la diversidad, la burocracia y la falta de tiempo.  Personas con ganas de seguir aprendiendo, de cuestionarse y de buscar nuevas formas de acompañar.

Por eso, cuando una familia me pregunta qué colegio elegir, rara vez respondo con el nombre de un centro. Prefiero compartir algunas preguntas que yo misma me haría antes de tomar una decisión.

¿Qué podemos contar al tutor o tutora sobre nuestro hijo o hija? 

Yo suelo animar a las familias a que en estas primeras reuniones no hablen solamente de las dificultades o de aquello que preocupa. También es importante contar qué le gusta, qué le apasiona, qué cosas se le dan especialmente bien, qué despierta su curiosidad o qué hace en casa que a veces nos sorprende. 

Porque no siempre todo lo que un niño o una niña es capaz de hacer aparece en el aula. 
Puede ser un dibujo especialmente elaborado, un escrito, una construcción, una manera diferente de resolver un problema, un juego con los números, una reflexión que nos deja pensando o una investigación que ha hecho por iniciativa propia sobre un tema que le interesa muchísimo. 
Una cosa que suelo recomendar es crear una especie de pequeño “cuaderno de talentos”. 
No tiene por qué ser literalmente un cuaderno. Se trata simplemente de ir guardando algunas de esas cosas que nos llaman la atención para poder compartirlas, cuando tenga sentido, con el profesorado. 
No para demostrar nada. Sino porque puede ayudar a conocer mejor al niño o niña y, en ocasiones, a ponernos otras gafas para mirarle. 

¿Cómo podemos colaborar familia y escuela cuando hay altas capacidades? 

Siempre que sea posible, creo que merece la pena intentar acercarnos al centro desde la colaboración. 
Hay profesorado con mucha formación y experiencia en altas capacidades y otro que quizá ha tenido menos oportunidades de acercarse a este tema. Y esto también forma parte de la realidad de nuestros centros educativos. 
Por eso, compartir algún recurso, un artículo o un material puede ser una manera sencilla de ayudar. 
No se trata de llegar diciendo al tutor o tutora lo que tiene que hacer. Se trata de poner información encima de la mesa, escuchar también lo que se está viendo en el colegio e intentar hacer equipo. 
Muchas veces familia y escuela conocemos partes diferentes del mismo niño o niña. 
En casa vemos unas cosas. En el aula aparecen otras. 
Y cuanto más podamos compartir esas miradas, más fácil será entender qué necesita. 
Al final, cuando hablamos de personalización educativa, para mí todo empieza ahí: Personalizar empieza por conocer. Conocer sus capacidades, sí, pero también sus intereses, su manera de aprender, sus dificultades, su sensibilidad y aquello que necesita para estar bien y poder mostrar lo que sabe y lo que puede llegar a hacer. 

¿Qué recursos sobre altas capacidades podemos compartir con el profesorado? 

Estos días estoy recomendando a algunas familias el trabajo de Inés Cabezas, maestra con una larga trayectoria en la escuela pública y formación específica en altas capacidades. 

Es un libro 📗 “Altas capacidades, ¿y ahora qué hacemos?”, dirigido tanto a familias como a profesionales de la educación y puede ayudar a comprender algunas de las necesidades que pueden aparecer en el alumnado con altas capacidades. También tiene el proyecto Altas Capacidades en mi Aula, donde comparte materiales, artículos y recursos.

Os dejo también una entrevista en la que habla de algunos de los mitos que todavía rodean a las altas capacidades, de la importancia de una buena identificación y de la necesidad de ofrecer una respuesta educativa flexible: 🌐 Ver entrevista.

Y hay otro recurso que me gusta especialmente por lo sencillo que resulta para compartir: 📌 Decálogo de Aula con Altas Capacidades

Puede ser una buena manera de acercar algunas ideas al tutor o tutora sin necesidad de enviar documentos demasiado extensos. 

Estas primeras reuniones no tienen que servir para resolverlo todo. Quizá sea suficiente con empezar a conocernos, compartir algunas pistas y abrir una vía de comunicación que podamos mantener durante el curso. Porque familia y escuela no estamos en lados diferentes de la mesa. Estamos acompañando al mismo niño o niña. 🌱 

Semilla Blanca
Semilla BlancaPsicopedagoga
Publicado · Lectura: 5 min

Soy Beatriz Ibáñez Olabarria, psicopedagoga con más de 20 años de trayectoria acompañando a niños, niñas, adolescentes, familias y profesionales en la comprensión de las Altas Capacidades, la diversidad familiar y el bienestar socioemocional.

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